TU ESPALDA

 

El dolor de espalda es un fenómeno cada vez más generalizado, y lo mismo puede decirse de sus secuelas: jaquecas asociadas, problemas de concentración, ánimo depresivo.

La causa es bastante obvia: sencillamente pasamos demasiado tiempo sentados, sin ocuparnos de mantener un buen equilibrio postural. Como esto erosiona y comprime determinados músculos, otros tienen que tensarse como un cable para compensar. Ese es el círculo vicioso que sostiene el dolor.
Los dolores comienzan cuando las terminaciones nerviosas reciben estímulos anormales. El cerebro, que clasifica todos los impulsos, interpreta esos estímulos como dolor. Como reacción al dolor, los músculos de la espalda a menudo tratan de protegerla y se produce un espasmo para mantener el área inmóvil. El espasmo, si es prolongado, puede causar dolor.

 

El sistema motriz: los músculos

Los huesos precisan de potentes “motores” para poder moverse activamente: nos estamos refiriendo a los músculos. Hay repartidos por el cuerpo más de 600 en total. A pesar de su gran número, comparten parecida disposición en las articulaciones: unos flexionan una articulación (flexores), y otros la extienden (extensores).
La rodilla ilustra muy bien este patrón: los músculos flexores de esta articulación están situados en la parte posterior del muslo; cuando se tensan, flexionan la rodilla. Los músculos extensores, en cambio, están en la parte anterior, y al tensarse  la extienden.
Los músculos situados a lo largo de la columna vertebral también se ajustan a esta sencilla mecánica; lo único es que dichos grupos flexores o extensores acogen, además, gran número extra de musculos aislados. Aparte de ello, y a diferencia de la rodilla, la espalda consiente más direcciones, como girar o flexionarse a un lado. Cada músculo o grupo muscular que se mueve en una dirección tiene un “contrincante”; la jerga especializada denomina a este fenómeno “Modelo agonista/antagonista”. lo importante es que los músculos mantengan su equilibrio. Si no; es solo cuestión de tiempo que entren en escena el dolor y las lesiones.

Contra el dolor, ejercicio moderado

Aunque la columna vertebral ciertamente constituye, junto al resto de los huesos, el armazón básico de nuestro cuerpo, es solo la musculatura la que permite que éste se mueva. Por tanto, conviene someterla a un ejercicio periódico, que tonificándola, la mantenga firme y flexible.

Contamos con recursos para fortalecer la musculatura y evitar que siga repartiéndose mal el peso, es decir, para aliviar columna y espalda; mayor actividad física, una gimnasia selectiva y mentalizarse a diario un poco. De igual forma, descuidarla sólo conducirá a perder firmeza y movilidad, y a que aparezcan dolores.

Una espalda sana es fuerte, flexible y sin dolor.

Una columna sana está debidamente alineada, con sus tres curvas naturales en posición normal y equilibrada, sostenida por músculos fuertes en la espalda, las caderas y el abdomen.
No hay una solución simple para el dolor de espalda, y aunque el médico puede guiar para lograr la recuperación, una espalda sana y sin dolor casi siempre depende de nosotros. Sólo nosotros mismos podemos mejorar su postura y aprender maneras de prevenir y aliviar la tensión de la espalda durante las actividades diarias. Y sólo nosotros, (con indicaciones del médico), podemos seguir un programa diario de ejercicios para desarrollar fuertes los músculos de sostén del abdomen y de la espalda. Al mantener fuertes y flexibles los músculos que rodean la espina dorsal se conservarán las curvas naturales de la espalda.

EN CORPORE CENTRE PILATES TE AYUDAREMOS A CONSEGUIR UNA ESPALDA SANA.

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